Una joven mamá vive con sus dos hijas en la calle

Sociedad 07 de noviembre de 2018
Su historia está plagada de sinsabores. Sin embargo, su mayor preocupación es el futuro de las dos pequeñas de 1 y 2 años de edad.

La cita fue en un plaza de barrio El cañito, no porque Dayana y sus hijas quisieran pasar un momento de esparcimiento, sino más bien porque vive prácticamente en la calle y no había un paradero fijo donde ubicarla.  Lloviznaba, pero eso parecía no molestarle ni a ella ni a sus dos pequeñas de uno y dos años.

Sentada, en tono pausado pero visiblemente triste, contó algunos detalles de su vida que la llevan a una complicada realidad a sus escasos 22 años. 

"Conocí a un chico y nos fuimos a vivir a Pompella (Buenos Aires), al tiempo comencé a ver y darme cuenta que había tenido problemas de violencia con otra pareja y hasta que tenía restricción; así que tomé la decisión de agarrar lo poquito que tenía, las chicas y venirme", subrayó.

Hoy por hoy vive rodando de casa en casa. Un poco en lo de su hermana que "también tiene hijos, la casa es chiquita y se complica", cuenta; y otro poco en lo de conocidos.  Así que cuando le piden que se vaya, toma sus cosas nuevamente y sale a la calle sin destino fijo. 

Cobra una asignación de 2000 pesos por sus niñas "pero eso no me alcanza para nada. Si compro pañales y leche, no compro comida", relata. 

Si bien se le ha brindado acompañamiento desde la Secretaria de Salud, Desarrollo y Equidad Social, y hay promesa de hacerla parte de algunos planes y talleres, su necesidad supera todo eso. 

Dejó en cuarto año del secundario y su sueño es volver a estudiar, por eso pidió ayuda a sus padres cuando regresó de Buenos Aires, pero "me cerraron las puertas", añade. 

Más allá de que a sus dos pequeñas hijas se las ve bien, sanas y alegres, ella piensa en el futuro: "Yo se que si no encuentro donde quedarme o vivir de manera estable, es muy difícil que consiga trabajo, y eso me preocupa mucho; no solo por hoy, sino porque pienso en qué futuro le voy a dar a las chicas. Eso me pone muy mal", relata. 

Para muchos su caso puede ser uno más de los tantos que arroja una realidad económica y socialmente complicada; sin embargo para las pocas personas que la rodean y acompañan se trata de una historia que podría revertirse. 

Quien desee colaborar, comunicarse al teléfono 03547-15542782, o al 03547-15656288.

Voces encontradas

Si bien la versión de la joven es que "la familia le cerró las puertas cuando llegó de Buenos Aires", familiares de la mujer aseguran que "siempre la apoyaron y ella no se dejó ayudar". 

"No cuidaba sus hijas, tampoco tuvo voluntad nunca para trabajar. Es mentira que los padres no se ocuparon de ella, no entiendo porqué sale a decir esas cosas. El pare está muy mal con todo ésto", señaló una de sus hermanas.

Más allá de las versiones encontradas, actualmente el Área de Familia de la municipalidad está monitoreando de cerca todo lo que ocurre en el ceno de esa familia para brindar las herramientas necesarias que posibiliten un normal desarrollo tanto de la madre como de las niñas.-